lunes, 2 de septiembre de 2013


El muro se levantó en un dos por tres. Las piezas se fueron ensamblando hasta ocultar el horizonte a la mirada del dibujante. Entonces en el espinazo del muro, de la punta del lápiz, crecieron yerbajos y se empinaron cinco flores-de-ojo luminosas ayudadas de escuadrones de luciérnagas.    



lunes, 19 de agosto de 2013






 En medio del mar de los tejados el OjO disfruta la aparición de la mujer de humo que se deshace con la ventisca. Se pregunta si se trata de un evento periódico o único. Igual, la visión le acompañará hasta el cierre definitivo del párpado.

La mujer de humo, o que sale de la chimenea, me ha acompañado desde hace años. Hubo una versión bordada en los visillos de un biombo y está en varias libretas. 


lunes, 12 de agosto de 2013


La salamandra de ojos bondadosos y espíritu de fuego pasea por el jardín de los decapitados que no se dan por enterados, incapaces de percibirla con sus sentidos de tiza, con su sangre congelada. 






lunes, 5 de agosto de 2013






 


El dedo del corazón de la mano diestra del devoto se enciende al contacto con la seda elástica de la pantaleta de la diosa. 

En memoria del dedo de ET: "ET go home".





martes, 23 de julio de 2013





El pajarillo alimenta las sierpes que luego, trenzadas en el árbol, lo esperarán para devorarlo. Las alimenta con sierpes más pequeñas...

Dibujado mientras un conversatorio sobre televisión infantil...




martes, 16 de julio de 2013



La estrella dentada se cansa de aparecer y desaparecer, de ser fisgoneada. Entonces se lanza en picada para dar un lambetazo a la flor observatorio. Llovizna, zumban las moscas y las flores amigas preparan un comentario. 


lunes, 1 de julio de 2013

El sueño del viejo auto




Entretanto, en otro lugar de la mente del dibujante, emerge un sueño: Camino con un viejo. Encontramos un hombre tratando de romper una botella de whisky con su cabeza. Lo convencemos de que mejor nos la bebamos. Lo hacemos filtrando cada trago con los dientes pues la botella tiene varias grietas y tememos que haya astillas de vidrio adentro. Luego viajo con el hombre en un viejo auto y recogemos una mujer atractiva que tiene la suerte echada porque este, además de fracasar una y otra vez en sus intentos por dejar la bebida, es un violador y asesino irrefrenable. Cuando la mujer sospecha su suerte, desde el puesto de atrás lo besa en la oreja (él conduce) y luego lo muerde. Trato de ayudarla pero él me atrapa los testículos. El dolor me despierta.