La salamandra de ojos bondadosos y espíritu de fuego pasea por el jardín de los decapitados que no se dan por enterados, incapaces de percibirla con sus sentidos de tiza, con su sangre congelada.
Un blog de dibujos espontáneos que voy haciendo en mi libreta en medio de notas y mapas mentales, al vaivén de los oficios de comunicador, los recuerdos y las emociones; acompañados de breves textos sobre su sentido y las peripecias de su surgimiento.