lunes, 19 de agosto de 2013






 En medio del mar de los tejados el OjO disfruta la aparición de la mujer de humo que se deshace con la ventisca. Se pregunta si se trata de un evento periódico o único. Igual, la visión le acompañará hasta el cierre definitivo del párpado.

La mujer de humo, o que sale de la chimenea, me ha acompañado desde hace años. Hubo una versión bordada en los visillos de un biombo y está en varias libretas. 


lunes, 12 de agosto de 2013


La salamandra de ojos bondadosos y espíritu de fuego pasea por el jardín de los decapitados que no se dan por enterados, incapaces de percibirla con sus sentidos de tiza, con su sangre congelada. 






lunes, 5 de agosto de 2013






 


El dedo del corazón de la mano diestra del devoto se enciende al contacto con la seda elástica de la pantaleta de la diosa. 

En memoria del dedo de ET: "ET go home".





martes, 23 de julio de 2013





El pajarillo alimenta las sierpes que luego, trenzadas en el árbol, lo esperarán para devorarlo. Las alimenta con sierpes más pequeñas...

Dibujado mientras un conversatorio sobre televisión infantil...




martes, 16 de julio de 2013



La estrella dentada se cansa de aparecer y desaparecer, de ser fisgoneada. Entonces se lanza en picada para dar un lambetazo a la flor observatorio. Llovizna, zumban las moscas y las flores amigas preparan un comentario. 


lunes, 1 de julio de 2013

El sueño del viejo auto




Entretanto, en otro lugar de la mente del dibujante, emerge un sueño: Camino con un viejo. Encontramos un hombre tratando de romper una botella de whisky con su cabeza. Lo convencemos de que mejor nos la bebamos. Lo hacemos filtrando cada trago con los dientes pues la botella tiene varias grietas y tememos que haya astillas de vidrio adentro. Luego viajo con el hombre en un viejo auto y recogemos una mujer atractiva que tiene la suerte echada porque este, además de fracasar una y otra vez en sus intentos por dejar la bebida, es un violador y asesino irrefrenable. Cuando la mujer sospecha su suerte, desde el puesto de atrás lo besa en la oreja (él conduce) y luego lo muerde. Trato de ayudarla pero él me atrapa los testículos. El dolor me despierta.


lunes, 17 de junio de 2013


Cuando el mensaje llegó a su destinataria después de varias lunas y esta abrió los frascos, las esencias florales se tradujeron en aladas y certeras palabras que entraron por su oído y le alborotaron el entresijo pues vislumbró el amor. Los entendidos sospechan que en el origen de este mensaje está un poema de Juan Manuel Arango que arranca diciendo "O como dos que hablan después del amor...". 

Quien lo quiera leer completo pues lo busca.