jueves, 13 de marzo de 2014


Sobre el lago sagrado los dioses tienen su tendedero para poner a secar los moldes de sus criaturas hechos con diversos materiales. Los aquí dibujados tienen liviana alma de alambre y carne de mazapán dulce al paladar. He visto algunos prototipos riendo por las calles.

Después de releer el Popul Vuh mirando el lago Atitlán a la hora de la tarde en que sus olas se encrespan.

lunes, 3 de marzo de 2014


Flotando sobre los edificios del norte bogotano una mañana reciente, sostenido por el hilo de la memoria, el cuarto de la abuela, el de las primeras letras para describir el mundo dispuestas para mí en la cartilla Charry (que la abuela señalaba con su dedo nudoso mientras las nombraba), el de la máquina de coser Singer y sus arrullos intermitentes (y su rueda que cuando la abuela no la estaba usando servía para conducir automóviles), el de los suspiros del viejo Káiser durmiendo sobre el pie de cama (claro que ahora que escribo recuerdo que Káiser era negro y que el dibujado es Johny, blanco y caramelo, un perro que tuvimos después), el del lugar secreto del arequipe, el de las fiebres de la infancia.

Otro matacho que fue revelándose en mi libreta durante la reunión de "Saberes y prácticas en educación inicial", por aquello de los objetos portadores de memoria que fueron expuestos. Notas: sigo sin encontrar la cartilla Charry en la que mi abuela me enseñó a leer y que debe estar en algún anaquel de mi casa.


lunes, 17 de febrero de 2014



 Detalle de la intempestiva visita del mejillón volador que le estampa besos robados a este personaje y huye y retorna y huye, en cualquier esquina de los laberintos de la memoria de la ciudad. 



martes, 11 de febrero de 2014









 El niño del globo azul juega a patear la piedrita con su amigo el árbol de rodachinas y corazones fucsia mientras pasean por los alrededores del pueblo del templo del sol.

Entraron a escena a mi libreta durante una reunión sobre "Saberes y prácticas en educación inicial" con maestras y otras gentes interesadas en el tema. 




sábado, 1 de febrero de 2014


El auto de espantosos espejos rojos salta en los baches de la calle de los recuerdos.

No es, pero sí es el Zastava, el primer carro de mi familia, con sus espantosos espejos rojos. Salió del micropunta como el croquis genérico de un auto de tres volúmenes y al vaivén de los plumones fue adquiriendo su peculiar colorido, sin relación alguna con el amarillo desvaído que tuvo hasta su achacosa vejez el Zastava. Pero mientras rayaba hablando con mi hermana Ofelia, envueltos en el aroma del café negro, el matacho evocó en ella el recuerdo de los espantosos espejos rojos que tuvo el Zastava, instalados inexplicablemente en los guardafangos delanteros (de modo que para ajustarlos había que bajarse y hacerlo al tanteo o pedirle ayuda a alguien), regalo de la tía Alcira a mi padre, quien se negó a desmontarlos durante años a pesar de su evidente despropósito, para no ofenderla. Casi cuarenta años después, a mi hermana y a mí nos volvieron a las mejillas los colores de la vergüenza de utilizar ese carro convertido en un hazmerreír. Entonces dibujé los espejos rojos y quedó este matacho como esas cosas y personajes de los sueños que no son pero sí.     



domingo, 26 de enero de 2014


 Golosos exploradores observan el mapa del Territorio del Quetzal hecho por el pirata Melville y se antojan de lagos, volcanes, pirámides truncadas y huipiles, y se les hace agua la boca con la promesa de tortillas aplaudidas, frijoles parados y volteados, y gentes que acarician suavecito las palabras del español. 

En mi libreta durante y luego del viaje a Guatemala, a partir del mapa hecho por Arturo.


lunes, 6 de enero de 2014



Esta es la respuesta al concurso de la libreta de camachomatacho propuesto en la última entrada del 2013. Hoy, 6 de enero de 2006, se cumplió el plazo para la recepción de respuestas. Aunque recibí unos cuantos saludos de año nuevo en respuesta a mi saludo, sólo recibí una solución para el acertijo. 

Llegó a mi correo esta respuesta extremadamente precisa de Lorenzo Arturo Camacho Téllez, idkandwhorlycares@hotmail.com: Aunque un poco tarde, creo que resolví el acertijo, pero no se me ocurre cómo enviarlo "resuelto", aparte de una muy imprecisa localización estelar no puedo hacer nada más pero aquí va: El Cucharón, compuesto por cuatro estrellas, se encuentra en el borde externo de la página derecha, como a punto de darle un sorbo de algún menjurje a la voraz planta con, a falta de una, dos lenguas. La Estrella, compuesta de otras cinco estrellas, se halla por el contrario en el borde interior de la página derecha iluminándolo todo desde un punto relativo al centro de la escena. En cambio La Sierpe, y es aquí donde todo se complica pues así como la constelación de Orión bien podría ser una mariposa, La Sierpe con un origen indefinido compuesta por diez o trece estrellas se escurre por lo más alto del cielo nocturno hasta ser lambisqueada por la segunda lengua de esa hambrienta flor. Y, por último, lento pero seguro se encuentra El Pato que marcha, compuesto por diez estrellas. Marchando sigilosamente, o tal vez sólo confundido, El Pato que marcha se aleja a otra escena que permanece todavía al acecho en el cielo nocturno. 

En cumplimiento de la promesa hecha, el afortunado concursante recibió su chocolatina jet con su lámina para la lectura de su tarot personalizado para el 2014. Dicha lectura se realizó y el resultado fue consignado en la libreta del concursante como lo evidencia la siguiente foto. !Catapis!