Sobre el lago sagrado los dioses tienen su tendedero para poner a secar los moldes de sus criaturas hechos con diversos materiales. Los aquí dibujados tienen liviana alma de alambre y carne de mazapán dulce al paladar. He visto algunos prototipos riendo por las calles.
Después de releer el Popul Vuh mirando el lago Atitlán a la hora de la tarde en que sus olas se encrespan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario