lunes, 16 de marzo de 2015

















 Cuando me llegó de regalo la libreta reseñada en la entrada anterior estaba leyendo la edición en tres tomos de los cuentos completos del grande Cortázar, cuyas tapas arman su cara como un rompecabezas, regalo navideño de mi hijo Esteban que también me hizo muy feliz. Y estaba leyendo justo el cuento titulado "Texto en una libreta" que transcurre en una línea del metro de Buenos Aires; una cortazariana coincidencia. De modo que luego del perricornio volador y de un apunte erótico inspirado en un fotógrafo francés (Jeanloup Sieff), los siguientes garabatos en mi nueva libreta fueron cuajando esta especie de ayudamemoria de ese cuento. Si el matacho despierta su curiosidad y no lo tienen a la mano, pueden leerlo en  http://www.geocities.ws/juliocortazar_arg/textolib.htm






domingo, 15 de marzo de 2015


 El perricornio volador, trajeado de superhéroe, incluida máscara para ocultar su verdadera identidad, sobrevuela la ciudad. No busca problemas, va para una fiesta de disfraces.

Dibujado en la página "In case of loss" de mi primera Moleskine, regalo de cumpleaños del proletariado del Taller Creativo de Aleida, como reza la dedicatoria. Que muchas las gracias.



sábado, 14 de marzo de 2015


Cosmogonía: Los pajarracos aletearon cuando les vino en gana y el árbol primordial se estremeció con esos aletazos que sonaron como pistoletazos. Entonces las vainas se abrieron y salieron las estrellas en gran desorden como si hubiesen escuchado el toque del recreo. Y se fueron alejando y agrupando como bien les pareció y esas son las galaxias que vemos. Luego las vainas se volvieron a cerrar para acunar estrellas hasta la siguiente tanda de aleteos.

En la libreta rayada del año pasado, de la cual recupero matachos. 


lunes, 9 de marzo de 2015



Desde la mesita tachonada de estrellas, el pescadito del coronel Aureliano Buendía lanza su anzuelo, confiando en que esa mujer caerá por la oreja. La flor le hace la segunda, la abeja aprovecha y el sol, que provee la energía para todo lo anterior, mira.

En esta doble página del cuaderno, primero apareció un tímido boceto del pez arete. Estaba mascullando la idea del homenaje a García Márquez a través de los pescaditos de oro del coronel Aureliano Buendía en el almanaque 2015 del Taller Creativo de Aleida. El coronel, símbolo de la soledad y el desamor, desengañado de la guerra y de la paz, se enfurruña en su taller para hacer pescaditos y después fundirlos y vuelta a empezar. Entonces se me fue ocurriendo que, en este otro año donde la paz sigue teniendo su oportunidad,  poner a circular esos pescaditos era una manera de ayudar a romper ese círculo vicioso, de darnos la oportunidad de usarlos para hacer las paces y vivir la vida en compañía y con alegría.

 




miércoles, 4 de marzo de 2015



Se ven provocativos los gusanitos, pero si los comen les comerán el coco ¿Qué representan? ¿Alguien avienta una respuesta?

Estaban esperando la llegada del color en una doble página de la libreta del año pasado, en medio de las anotaciones de dos entrevistas hechas para escribir unas crónicas.






sábado, 21 de febrero de 2015


Tris, tras, la voz de las tijeras.

Este matacho empezó con el gozoso enredijo. Pero luego caí en la corrección de estilo de un texto sobre pedagogía para la paz y claro está que surgió su opuesto, la guerra, que corta de tajo las conversaciones, los vínculos, la memoria, los arraigos, los hilitos de babas de los besos. Entonces aparecieron las tijeras. 







Ante los riscos de Mirapalcielo, las flores ensortijadas y las hojas con espinas. 


Los riscos de Mirapalcielo, muchas veces fotografiados, pocas veces dibujados. Aparecieron en una de las libretas del año pasado entre las notas para la organización de un foro y el mapa mental de la estructura de una serie de crónicas, antes del matacho de los helados y el perro. Me demoré en asumir la tarea de echarle color y más en terminarla.