jueves, 14 de mayo de 2015


Tres gatas negras muy despiertas y muchas gentes ventaneando en el barrio Las Lindas. Arriba se supone la luna en la alta noche. Abajo, la incertidumbre o la mera curiosidad. 

A partir de un apunte hecho en Quibdó.


sábado, 2 de mayo de 2015



En la época en que aún era Jota, es decir, en que aún usaba el apodo familiar, llegó a mis manos 62 / Modelo para armar (tal como lo atestigua la firma en la guarda del libro) y 
teniendo muy reciente la alucinación que fue leer Rayuela, lo abordé con la ilusión de continuar deambulando en el mundo de Horacio, la Maga, el Club de la Serpiente, Traveler y Talita. Sin embargo, pronto el sabor y la textura de la lectura del nuevo libro fueron distintos y en alguna página indeterminada el libro me sacó y quedó en la categoría de "tenidos, pero no leídos". Este año recibí la trilogía de los cuentos completos de Cortázar y volver al autor más querido de mi juventud sacó de nuevo a flote el viejo libro desde algún anaquel de mi escuálida y desordenada biblioteca. Decidí entonces emprender la aventura de leerlo de principio a fin casi 33 años después y deambulé por sus páginas buscando asideros junto a sus personajes, les acompañé por los sombríos escenarios de la ciudad que es todas las ciudades, me reí con las ocurrencias de Calac y Polanco, me quedé sin saber a ciencia cierta qué era lo ominoso escondido en las muñecas, etc. Lo leí hasta el punto final haciendo uso de cierta disciplina de lector de textos imposibles que he ganado con los años y el oficio, pero volví a sentir que era como Rayuela, pero sin el encanto. Igual pinté en su guarda un matacho sobre la ciudad que es todas las ciudades para dejar constancia de mi paso por él.




domingo, 19 de abril de 2015

Es poderosamente atractiva y la rodea una nube de insectos que vienen a libarla.

Dice el diccionario de la RAE: Libar: 1. Chupar suavemente el jugo de una cosa. Se dice especialmente de las abejas. 2. Hacer la libación para el sacrificio. 3. Hacer sacrificios u ofrendas a la divinidad. 4. Probar o gustar un licor. Digo yo: Todas las anteriores.


domingo, 12 de abril de 2015


Aguacero camino al aeropuerto. Atrapadas en sus cajas rodantes con agujeros cubiertos con cristales, las gentes se miran unas a otras y vaga, borrosamente, descubren cosas propias y ajenas: sesgos del carácter, parecidos increíbles, tenues perversiones, estados de ánimo, intenciones imperiosas, esbozos del destino, etc.

Dibujado con mano temblorosa luego de 45 minutos de trancón en la 26, en una cafetería próxima a la remota oficina de Satena en El Dorado remodelado, después de haberme chequeado para viajar a Quibdó.    


miércoles, 8 de abril de 2015

La ventanilla del avión recorta un retazo de selva donde retozan los ojos. Antes, un río destrozado por las dragas. Después, ya en tierra, un platón lleno de lulos gigantes.

Apunte de un reciente viaje al Chocó para validar materiales educativos relacionados con el cuidado de las gentes, especialmente de las que empiezan a vivir, y del entorno. Por allá las gentes están descuidadas y la selva también.




sábado, 4 de abril de 2015



El explorador acaricia al diente de león, pero también lo puede estar encuellando. Caricia o gesto amenazante, el asunto es de hambre.

En la guarda del séptimo Cuaderno de Sueños que utilizo para tomar notas o hacer matachos. Un producto que desarrollé de manera conjunta con el Taller Creativo de Aleida en 2009, del cual conservo algunos ejemplares y una deuda de crédito con Supersonabonita, quien me ilustró en el tema de la captura de los sueños con un cursillo personalizado, a partir del cual escribí la nota introductoria del cuaderno que empieza así:

"La luna y el sol. La noche y el día. El sueño y la vigilia. Y este cuaderno como sostén de una enredadera para pasar cosas de un lado al otro, para enriquecer este lado de la vida en el que al parecer nos hallamos despiertos."   

miércoles, 1 de abril de 2015



Las ganitas saltan para alcanzar la doble luna de su cielo.

Las ganitas saltaron a mi libreta mientras corregía el documento guía de un proyecto llamado Seres de Cuidado. Luego apareció la doble luna con toda su plenitud, quizá inspirada en el capítulo dedicado a la lactancia materna, aunque las ganitas más que alimentarse lo que quieren es jugar y gozar.