Y la Luna, llena ella, reparando en el árbol, el pájaro, el gato, las muchachas y el jardín florecido, evoluciona por el cielo y jala las mareas, la savia de las plantas, el deseo de los animales, rasguña el cielo oscuro y opaca las estrellas menos una, mientras corteja la Tierra.
(Esta historia empezó hace tres entradas y todavía no sé si continuará)




