Y a escasos centímetros del autobús que avanza, en medio del charco barroso que es su universo, el bicho fucsia-morado-rosado sigue al pie de la letra su programa genético y acecha al globulito azul que es su alimento, inocente de la llanta que en segundos va a agitar al extremo su universo y de paso a mojar una viejita que ya no recuerda que extraña a su marido muerto. Asuntos que giran con la llanta: la hecatombe de los dinosaurios, la invención de la rueda, el desarrollo del motor de explosión, la esclavitud de los indígenas amazónicos a comienzos del siglo XX, las multinacionales, etc.
Un blog de dibujos espontáneos que voy haciendo en mi libreta en medio de notas y mapas mentales, al vaivén de los oficios de comunicador, los recuerdos y las emociones; acompañados de breves textos sobre su sentido y las peripecias de su surgimiento.
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viernes, 3 de mayo de 2013
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